Ó, Santo Percursor. Andaba por las ciudades, llamando a todos para que hiciesen penitencia de sus pecados. Bautizaba en las aguas de río Jordán. Se alimentaba de miel y saltamontes. Son João Batista, vosotros que anduviste por el mundo, anunciando la venida de Nuestro Señor Jesucristo. Como vosotros, ando arrepentida de mis pecados. Ando y andaré en la fe de Nuestro Señor Jesucristo, bajo vuestra protección! Mis enemigos no me verano. No me alcanzarán, no me perseguirán. Estoy protegida por vuestro cayado, estoy buceada en las aguas de Jordán, estoy escondida en el desierto. Sois la voz que clama en el desierto. Sois la voz que anuncia el reino de Dios. Sois la voz que atemoriza, espanta y aleja mis enemigos. Haced penitencia. Porque el Reino de Dios está próximo. Ordenáis a mis enemigos que ellos se arrepientan de sus pecados. Son João Batista, me proteged. Son João Batista, me guiad. Amén. ? Luego, rece 1 Credo.